Descubrió sus primeras canas a los 21 años; ahora, a los 43, no se tiñe el cabello desde hace 6 años y se siente plena con su color natural

Cada etapa de la vida, desde la niñez hasta la vejez, está llena de belleza y enseñanzas. Desafortunadamente, los cánones estéticos que albergan el deseo de la eterna juventud han provocado que cada vez sean menos las personas que aceptan las marcas del tiempo. Erróneamente, vemos las canas con temor, pensando que nos cierren las puertas a nuevas oportunidades cuando, en realidad, solo marcan el inicio de una nueva etapa y experiencias.

 

Conociendo un poco sobre Sara

Sara Sophia Eisenman es neurocientífica, escritora, mujer de negocios, esposa y madre de dos niños. Sus experiencias de vida la han llevado a defender el amor propio y la belleza natural al punto que, actualmente, a sus 43 años, exhibe su prematura cabellera plateada con orgullo tras haberla ocultado por años con tintes.

 

La niñez difícil que formó su carácter

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My #Shabbat practice continues to get more and more meaningful and powerful in ways that are hard to even describe. * I spent about three hours today in a focused, nourishing #bath, conducting the #Splendor protocol on my #hair – which purifies all unaligned energies from my bodybeing and seals in my #commitment to #divine #power, opening the secret gates to the sweetness of true #intimacy. * I cannot describe to you how #CLEAN and ALIVE I feel after this sacred ritual. Not the American kind of squeaky clean (aka sanitized, sterile), but #revitalized from the deepest inside out, newborn, #inspired, scintillating on a cellular level. Sparkling!!! * And the best part is that it costs next to nothing. I then got to spend amazing quality time with my family having a joyous meal and hike together in this shining state of PURE LOVE. * The practice of Shabbat is truly one of the hidden-in-plain-sight #secrets to a gloriously #happy and #vital life, and its mysteries and wonders continue to astonish me!!! * So grateful for this practice, and this day <3 #blessed 🙏 #hairgrowth #hairregrowth #selflove #naturalbeauty #silverhair #sacredbathing #nazarite #essene #ageless #divinefeminine 🕊🕊🕊♥️♥️♥️

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La infancia de Sara fue turbulenta. Debido a que sus padres se conocieron en una institución mental, sus tratamientos les imposibilitaron ejercer sus roles paternos con la pequeña, quien vivió en la pobreza. Con el tiempo, Sara empezó a entender que su madre no padecía una “enfermedad”, como la describían los doctores, sino que tenía su propia forma de ver e interpretar el mundo que ponderaba lo sensible por encima de lo racional.

Cuando Sara cumplió nueve años, fue enviada a un orfanato, donde permaneció hasta los once años. Luego, tuvo que mudarse a vivir con su hermana, donde sufrió todo tipo de abusos y maltratos por parte del esposo de la misma. A los 17 años, decidió valerse por sí misma al mudarse a Los Ángeles, experimentando entonces estrés postraumático por todo lo acontecido. Pero las dificultades no detuvieron su determinación por prosperar en la vida. Así, cuando Sara cumplió 22 años, se casó con quien ella llama “su alma gemela” y se inscribió en la Universidad de Berkeley. Allí, ella se graduó con un alto nivel en ciencias cognitivas. No conforme con esto, continuó estudiando y especializándose en otras áreas como reiki y fue aprendiz de chamanismo.

 

La aparición de sus primeras canas

Si para una mujer encontrarse una cana puede ser motivo de alarma, para la joven Sara, de 21 años, fue aún peor cuando el cabello empezó a volverse plateado prematuramente. “Mi cabello se volvió casi completamente blanco de la noche a la mañana a la edad de 21 años. Un día, me vi en el espejo y descubrí que me estaban saliendo raíces blancas por toda la cabeza”, contó la mujer.

 

Siendo que aquel suceso aconteció mientras intentaba superar el estrés provocado por los traumas de la infancia, y tras sentir que aquel cambio en su apariencia no iba de acuerdo con su edad, decidió ocultar sus canas con tintura cada quince días, sin falta, durante años. Su deseo por ocultar el color natural de su cabello llegó al punto que, hasta en el día en el que iba a dar a luz a su primer hijo, no fue al hospital sin antes teñirse el cabello. No quería que los médicos ni las personas que la visitasen después notasen algún pelo que no fuera negro en su cabeza.

 

Un cambio de mentalidad que la llevó a redescubrirse

Después de quince años pintándose el pelo, cuando cumplió 37 años y siendo madre ya de dos niños, empezó a darse cuenta de que había prioridades más importantes que el cuidado de tener una melena negra, gris o de cualquier color. Así que, con apoyo total de su esposo, decidió empezar a mostrarle al mundo sus canas naturales como una corona que le permitió sentirse completa y real.

Pese a las bromas y prejuicios que su decisión acarreó en sus amigos, lo cierto es que, al verse en el espejo, solo pudo ver su propia belleza. “Muy poca gente sabe que el cabello plateado en realidad tiene un brillo natural y mágico, que solo se suaviza y se apaga con el tinte, [descubrirlo] fue una experiencia increíble”, agregó.

 

Hoy se siente mejor que nunca consigo misma

Frecuentemente, se encuentra con personas que no comparten su visión con respecto a las canas, pero ella no hace caso a las críticas, ya que: “Siento que mi cabello es un símbolo de la belleza natural y la libertad. Estoy extremadamente agradecida por poder ayudar a las mujeres a descubrir lo grandiosas que son, y lo libre y divertida que puede ser la vida”.

Y así como hay personas que la critican, también hay mujeres que le agradecen el haberse atrevido a desafiar los estándares de belleza y ser ella misma. Actualmente, afirma que, a sus 43 años, se siente plena escribiendo libros, al lado de una familia que la ama y apoya en todas sus decisiones.

También es importante destacar que usar tintes en el cabello no tiene nada malo. Haz lo que te haga sentir más cómoda y hermosa, siempre y cuando el motivo por el que lo uses no sea ocultar quién eres realmente.

 

Fuente: genial